Cuando los agentes de policía
llegaron a la residencia, la puerta principal estaba exageradamente asegurada,
las ventanas estaban enrejadas y no se escuchaba ni una sola alma en el
interior de la casa. Tras traer el ariete y romper los seguros de la puerta,
los agentes entraron a gran velocidad, recorrieron cada una de las
habitaciones, y sin duda, el Sr.White estaba muerto.
El agente de policía Owen Pierce,
con su pistola 9mm en la mano, abrió la habitación del propietario, para
llevarse la horrible sorpresa de encontrarlo en su cama, totalmente pálido, y
con su abdomen vacío. Las vísceras del Sr.W
hite estaban esparcidas por toda la
habitación y un colosal río de sangre se deslizaba lentamente por las paredes
del cuarto y los laterales de la cama. La estática del televisor sonaba de
fondo, emitiendo un molesto zumbido.
El agente Owen sintió nauseas,
era su primer caso de asesinato violento, pero no podía mostrarle a los más
novatos fragilidad. Tras recoger el cuerpo y fotografiar todas las posibles
pistas, los agentes descubrieron que había una cinta VHS en el reproductor. El
agente Owen retiró la cinta, y la depositó en una bolsita transparente.
Eran las 5 de la tarde, y el
agente Owen le correspondía revisar el contenido de la cinta, podría encontrar
información valiosa para la investigación. Debía volver a la comisaría, no
quedaba muy lejos y no era muy grande. La comisaría tenía solo una planta y un
aparcamiento en su lateral derecho. Tras la entrada se encontraba la recepción,
detrás de esta seguía un largo pasillo, de donde se ramificaban todas las
oficinas. Al fondo del pasillo se podía girar a la izquierda o la derecha. A la
izquierda se encontrarían los baños y una habitación de mantenimiento, en cambio,
a la derecha se encontraría un arsenal, repleto de pistolas, escopetas,
subfusiles, granadas letales y chalecos antibalas.
Eran las 10 de la noche, y en la
comisaría solo se hallaban 5 personas, estas eran: el agente Owen, la agente
Young en la recepción, el agente Moore, el agente Hayes y la agente Rivera.
El agente Owen se encontraba ya
sentado en su costosa silla, muy mullida y hecha a cuero. Tenía un pequeño
televisor al frente, junto a él se hallaba un reproductor VHS. El agente
deslizó la cinta cuidadosamente en el reproductor y esperó unos segundos, la
cinta funcionó. La fecha de filmación databa de hacía más de 10 años, era
extraño. Un sonido se podía escuchar de fondo, una música macabra, que estaba
acompañaba de unos gemidos, unos sollozos que le erizaban la piel al agente.
Era una habitación totalmente
blanca, había una silla y en ella estaba sentada una mujer. Una máscara
totalmente blanca cubría su rostro. La mujer lloraba, mientras enseñaba a la
cámara las laceraciones que llevaba en todo su cuerpo. La mujer comenzó a
recitar una especie de oración. En la oficina se sentía un ambiente frío, Owen
Pierce estaba muy asustado y observaba como la mujer dejaba de llorar y
comenzaba a emitir una risa maniática. De repente profirió un prolongado grito.
El agente Pierce se cubrió los oídos con fuerza, mientras en la pantalla
aparecían una serie de imágenes escalofriantes.
Las imágenes mostraban personas
muertas, asesinadas de la misma forma que el Sr.White. Los susurros eran cada
vez más fuertes, y Owen sentía como la habitación empezaba a temblar, como
todas sus pertenencias comenzaban a vibrar, mientras las imágenes aparecían con
aún más rapidez. De un momento a otro, todo cesó. El televisor solo mostraba
una imagen, una horrenda cara sin ojos, de la cual salían lagrimas marrones. La
cara profirió un horrible grito que reventó todas las ventanas, las bombillas y
el televisor, dejando al agente totalmente a oscuras. El agente salió de su
oficina, con los ojos rojos y con un fuerte dolor de cabeza, justo para descubrir
que ya no se hallaba en el mundo real. El agente Hayes quería ver como se
encontraba su amigo Owen, solo para encontrarlo muerto, con sus vísceras por
fuera de su cuerpo.
-Autor: Andrés Jaramillo
*Imagen tomada de: http://recdecelaya.wordpress.com/2010/08/30/formato-de-video-vhs/

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